FRANCISCO I. MADERO
Elaborado por: Rita Salazar Rodriguez
Nació en Parras, Coahuila, en 1873, recibió su educación principal en Francia. En 1905, en las elecciones de su estado natal se declaró abiertamente en contra de la política del presidente Porfirio Díaz, tres años después publicaba su libro “La sucesión presidencial en 1910” en que combatía la reelección. El libro causó sensación y Madero fue declarado candidato presidencial para las elecciones de 1910. Después de algunos discursos que pronunció con tal carácter fue encarcelado. Madero escapó de la prisión y se refugió en los Estados Unidos, desde ahí invitó al pueblo a la revolución y lanzó su plan de San Luis. La revolución estalló en noviembre de 1910 y madero entró triunfante en la ciudad de México el 7 de junio de 1911, tomó posesión en noviembre del mismo año y después de un periodo de constante agitación fue derrocado en febrero de 1913, por l traición de Victoriano Huerta, fue asesinado Madero el 22 de febrero del mismo año junto con pino Suarez, a esto se le llamó “La decena trágica”
En el centenario del inicio de la Revolución mexicana, la estampa democrática de francisco I. Madero sigue presente. Sus postulados de justicia y libertad continúan en juego. No hay duda de que la misión de este mexicano siempre será memorable en las nuevas generaciones.
Es probable que el experimento de un régimen democrático en México en 1910, fuera llevado por Madero con más devoción que talento político o que la sociedad y las diferentes fracciones políticas del país no estuvieran preparadas para ejercer en términos generales, el camino de la democracia. Los últimos días del presidente Madero acabaron con su prestigio, maquinado por sus enemigos y con la esperanza de ser regidos por sus propios ciudadanos como país libre para las generaciones de su tiempo.
Algunos dan su opinión de Madero como un hombre débil, inseguro y falto de carácter, sin embargo fue un joven agricultor de buenos sentimientos tenaz en sus acciones, al que le gustaba hablar con los espíritus, andaba como bendito con su botiquín homeopático visitando a los enfermos en las casas de sus peones. Su abuela Evaristo y su padre Francisco presionaban la joven Madero que renunciara a sus ideales, con todo lo anterior fue un líder que dio termino con la dictadura porfirista. Ofreció a cambio un amplio horizonte de derechos cívicos. Fue el presidente que no fistulaba, el que anhelaba viajar a la India para estudiar su mandato. El hombre místico de ideas modernas.
No hay héroes, ni villanos, ni patriotas, ni traidores, simplemente seres humanos que hicieron historia.
Así se inició la Revolución Mexicana con Madero, un revolucionario que se atrevió a enfrentarse a todo un sistema político, a un presidente dictador, a represarías, a criticas positivas y negativas, encabezar y organizar manifestaciones en contra del porfirismo, de ser preso político, la escases de medios de comunicación a monopolios de lo anterior, gastar su capital financiero por la causa revolucionaria, la inseguridad de su familia, actuar conciliatoriamente entre los intereses de los grupos políticos para llegar a acuerdos y exponer su vida. Esto fue el gran valor de Madero, si él viviera diría “si se puede” . Vivo ejemplo de la perseverancia, no renunciaba al amor que tenía por su patria “México”